jueves, 4 de julio de 2013

Zen Cardigan

Por fin algo terminado, algo que sale de mis agujas. Casi podría hacer una fiesta porque últimamente no hago más que empezar y empezar cosas.


En esta ocasión ha sido una interpretación/adaptación del patrón de una diseñadora española: Al-abrigo. Me he permitido modificar algunas cosas, pero volveré a tejerlo fiel al patrón porque merece la pena, es muy bonito. 


Se llama Zen Cardigan y, aunque esta vez no es gratuito, está en español y muy bien explicado. Es muy sencillo de seguir. 


Como en casi todos los patrones que he tejido últimamente, soy fiel a la técnica de empezar a tejer desde el escote para abajo, con agujas circulares y evitando las costuras para que quede de una pieza y no haya que unir nada al final. 


Además, esta vez quise probar también a hacer unas sencillas cenefas de diferentes colores para alegrar un poco el gris de la chaqueta: blanco y tres tonos de azul. 


Este es el interior... nada que ver con lo que se ve por fuera... 


Como habréis visto, en el patrón original utilizan el punto de musgo para toda la chaqueta, pero yo lo usé sólo en los elásticos. 
 

Cuatro botones azules... 


Y listo para guardar... aún falta tiempo para que alguien pueda estrenarlo. 


miércoles, 19 de junio de 2013

Pulseras nuevas

Llevo unos días revisando armarios, cajones, cajas y sacando todo lo que no me sirve, bien para tirarlo si está estropeado (¿¿¿por qué guardamos cosas estropeadas que no se pueden arreglar???) bien para llevarlo al punto limpio de mi ciudad por si le sirven a alguien más (ropa y calzado casi sin estrenar, sobre todo).

Pero también estoy intentado dar una segunda oportunidad a algunas cosas antes de desprenderme de ellas. Como estas pulseras... Hace mucho que las compré y pasó lo que suele pasar con la bisutería: se terminaron poniendo muy feas y perdiendo el brillo dorado que tenían.


Si a eso le sumamos que hacía mucho que tenía mis hilos de bordar abandonados... pareja perfecta!!! 


El siguiente problema fue el de siempre: decidir qué colores utilizar para cambiar las pulseras. 


Pero una vez elegidos los hilos, se puede comenzar con el primer paso, algo tan sencillo como fijarlo a la pulsera tal cual os enseño en la foto. Para cubrir mejor la pulsera, he usado los seis hilos que vienen en cada madeja. 


Se aprieta el nudo, se gira hacia el lado de dentro y ya se puede comenzar a enrollar alrededor de la pulsera para cubrirla, con cuidado de que el hilo quede lo más plano posible, sin retorcerse sobre sí mismo, para que no haga bultos ni quede feo (aunque tengo que reconocer que yo no siempre lo conseguí, jeje... es lo que pasa por hacerlo mientras estás pensando en otra cosa).


Cuando acabas el hilo o cuando quieres cambiar de color, hay que fijarlo con pegamento para textiles en la parte interior de la pulsera, apretando con un dedo un ratito. Aunque aquí veáis que es blanco, al secarse queda totalmente transparente. 


Cuando se sequé se puede continuar con otro color empezando y terminando de la misma manera que con el anterior. Así se continúa hasta cubrir toda la pulsera con el hilo. Con el último color se pega de la misma manera, pero sobre sí mismo para que no se vea, y se corta el hilo que sobre. 


Sí, cubrí las tres. Se hace en menos de nada y te quedas con ganas de tener más pulseras y seguir cubriendo y cubriendo con hilos de colores. 


Supongo que se podrá hacer de alguna manera más (me lo podéis contar en los comentarios), pero así me ha parecido bastante fácil. 


Aunque lo importante es que tenía tres pulseras para tirar a la basura y ahora tengo tres pulseras nuevas para usar todo el verano. 


¿No se os ocurren mil combinaciones de colores? franjas más anchas, más estrechas, de un solo color... en tonos sólo verdes, sólo azules... creo que podríamos hacer pulseras para todas y que no hubiera dos iguales. 



lunes, 17 de junio de 2013

En mis agujas VIII

Hace unos días os enseñaba los inicios y hasta aquí he llegado: todo el cuerpo terminado y los botones cosidos.


Diez botones para cerrar la chaqueta, que se me hizo eterno coserlos. Parece mentira, con lo que me gustan los botones y lo poco que me gusta ponerlos. 


Pero después de empezarla tres veces, de tener que repetir y repetir la parte de arriba hasta que por fin conseguí adaptarla a mi medida, de momento, así se queda. Le faltan las mangas, pero como no la usaré hasta dentro de unos meses  me doy permiso para guardarla y empezar otras cosas que me apetece probar. 


Como esta chaqueta de bebé, empezada desde el cuello hacia abajo. 


Desde que he descubierto las agujas circulares, no utilizo otro método para tejer: me parece perfecto no tener que coser nada al final. 


Además de la ventaja de ir viendo cómo va quedando a medida que avanzas e incluso de poder probarte lo que haces. Eso sin contar que en labores en las que tienes muchos puntos en la aguja, como en chales, es imposible ver cómo va quedando hasta que no tienes mucho avanzado y si en ese momento te das cuentas de que te has equivocado... ya sabéis qué viene luego, no? 



miércoles, 12 de junio de 2013

¿Tejemos juntas?

Como el año pasado, este también vamos a juntarnos para celebrar el Día Mundial de Tejer en Público. Lo haremos el próximo sábado día 15, a las cinco de la tarde, en el Parque de San Francisco de León. 

¿¿¿Os animáis a acompañarnos???? 


Yo ya tengo listas las agujas, la lana y el patrón. 

miércoles, 5 de junio de 2013

Stockholm scarf

¿Quién puede tejer un cuello en pleno mes de mayo? Alguien que quiere hacer un regalo a una amiga y que sabe que a esta amiga le gusta este patrón.


Mientras lo hacía miraba por la ventana y veía cómo movía el viento los árboles, que la temperatura era bastante baja e incluso decían que en la montaña se escapaba la nieve... más de una vez pensé que no tendría que esperar mucho tiempo para estrenarlo...


Es la Stockholm Scarf y, al igual que otros patrones que os he enseñado últimamente, este también lo podéis encontrar en el Paraíso de las Tejedoras, también llamado Ravelry, gratis y en español.


Yo tejí la versión grande, la que da dos vueltas al cuello y que va a ser todo un placer usar cuando llegue el frío porque la lana es muy suave. 


Está tejida con agujas circulares para que no lleve ninguna costura, por lo que hay que hacer alguna modificación al patrón original que os pongo más arriba. En mi Ravelry explico esta modificación por si os animáis a tejerlo. 


Parece que se acabó el frío, pero yo sigo tejiendo lana... no me gusta tejer algodón, así que cuento los días que faltan para que vuelva el invierno o al menos el otoño...

jueves, 30 de mayo de 2013

En mis agujas VII

Casi tengo acabado el primer calcetín de mayo, aunque veo difícil terminarlo del todo y tejer el otro antes de que acabe el mes.


Esta vez los empecé a tejer por la punta hacia la parte de arriba y usé una técnica nueva para tejer el talón: tejer media vuelta con una hebra de otro color y luego retomar los puntos para tejer el talón. Os pondré vídeos que lo expliquen mejor cuando los enseñe terminados. 


Son de una talla bastante grande, así que la zona del pie se hace eterna... aunque la de la caña no es menos, que no voy a dejarlos tobilleros. 


Y además, os enseño el inicio de una chaqueta que tiene un patrón que no es patrón, si no orientación de cómo tejerla, así que esto que veis es el tercer intento y ya el definitivo, ahora he conseguido que sea de la talla que tiene que ser, ni más grande ni más pequeño. 


Es una lana que había empezado a usar el invierno pasado para un jersey, pero que como no me convencía terminó siendo un ovillo y un nuevo proyecto. Esto es lo que me gusta de la lana: tiras del hilo y vuelta a empezar.


lunes, 27 de mayo de 2013

Ginkgo

A principios de año os contaba que había conseguido una madeja de una lana preciosa gracias a un intercambio con Sara Crochet. Aquí podéis ver ese intercambio.


Desde entonces, me he paseado por Ravelry en una y otra dirección buscando en qué usarla, en qué aprovechar sus escasos 400 metros y después de darle mil vueltas me decidí por este patrón gratuito: el Ginkgo Shoulderette Shawl.  



Lo empecé con miedo, pensando que no me llegaría la lana porque quería hacer una versión más larga, aunque creo que por utilizar una aguja más pequeña que la que recomendaba el patrón (lo tejí con un 3,5), al final me sobraron 19 gr. 


A medida que avanzaba en el patrón y veía el rendimiento del ovillo, me di cuenta que podría tejer esta versión sin problema y así fue: sobró la lana que os decía antes. 


Toda la parte lisa es un poco monótona: la única variación son los aumentos que se hacen al principio de la vuelta, en el medio y al final. 


Pero llega la parte emocionante... la que se disfruta de verdad: el encaje del chal. 


Tejes y tejes sin saber cuál será el resultado final.


Pensando que es imprescindible bloquear el chal. 


Y así es: el resultado es sorprendente. 


Por fin se ve la forma definitiva de las hojas, porque el ginkgo es en realidad el nombre de un árbol y si buscáis una foto suya os daréis cuenta de lo real que ha salido el patrón y lo mucho que recuerda a las hojas de este árbol. 


Pensando en el último paso, el bloqueo, es súper importante hacer un cierre elástico para poder darle la forma adecuada.



Se podría decir que es un patrón de nivel intermedio, que se necesita un poco de experiencia para tejerlo. Además, en el enlace que os he puesto más arriba está el patrón, pero en inglés, así que si os animáis a tejerlo y os puedo ayudar, sólo tenéis que escribirme (por favor, si lo hacéis en los comentarios procurad no tener activado el "no-repply" o no podré contestaros).