Lo primero son estos cojines de grannys. Desde pequeña los llevo viendo en casa de mi abuela y cuando fui a visitarla el mes pasado se los pedí. Me los dio encantada. Si os digo que tienen más de 40 años, igual me quedo corta... sí, puede ser que tengan más de 50...
Me dijo que cuando se ponía a hacerlos no podía parar y que los tejía por la noche en la cama antes de dormir y, a veces, a las seis de la mañana antes de irse a trabajar. Creo que le resultaban tan adictivos como a nosotras.
Lo malo es que después de tantos años, ella ya tiene más de 80, no recuerda cómo hizo las flores.
Otra de las cosas que quiero que veáis es este calcetín que Lola me envió hace más de un mes junto con la felicitación de navidad y que sirve para usar de adorno. Es diminuto... podría ser para un bebé... pero es una monada... ya le he dicho varias veces a Lola que tiene que hacerse un blog porque no sabéis las cosas tan bonitas que hace... tendríais que ver los cuellos de ganchillo que ha terminado.






