Mi obsesión con los amigurumis continúa... son tantas las cosas que se pueden hacer... aunque a mí lo que más me gusta son los muñecos con un toque infantil, esos que cualquier niño querría tener para jugar y que son tan blanditos que hasta un bebé podría achuchar sin problema.
Esta vez le tocó el turno a un animal mitológico: el unicornio. Un unicornio blanco con crines de colores y un cuerno amarillo.
Tanto las crines como la cola del unicornio están formadas por cadenetas de diferentes colores.
En este caso he utilizado botones pequeñitos para los ojos, pero hasta el último momento estuve pensando en bordarlos.
Muchas me habéis dicho que os gustaría hacerlos, pero que no os atrevéis. Hacedme caso, son mucho más sencillos de lo que parecen... punto bajo, aumentos y disminuciones según diga el patrón y están listos.
Le he hecho muchas fotos, pero es que es muy fotogénico.
Además es muy fácil personalizarlos y jugar a combinar patrones para hacer más y más muñecos nuevos.
Mi casa se está llenando de animalitos...
Y las lanas me rodean cuando me siento en el sofá...
Pero no me canso... al revés, tengo la sensación de que sólo estoy al principio.
Y lo mejor es que se puede utilizar prácticamente cualquier lana o algodón, con el número de aguja que le corresponda, para hacerlos y sólo afectará al tamaño final.
De verdad no os apetece poneros ya con ellos?