Cuando empiezo a bordar, suelo tener bastante claro cómo va a ser el resultado final y salvo algún cambio de hilo improvisado porque me falte un número o para que destaque sobre la tela, sé cómo va a quedar.
Pero cuando me pongo a coser... da igual que haga mil dibujos especificando dónde va cada pieza de cada color, qué hilos usaré, qué tela pondré de trasera... que al final, sobre la marcha, voy haciendo modificaciones.
Y es lo que le ha pasado a este quilt. En la primera entrada se veía que había agrupado las tiras de colores de tres en tres con una franja blanca por el medio. Lo deshice y las puse todas seguidas.
La trasera iba a ser en un color clarito. No sabía cuál, pero sabía que algo claro. Le he puesto una trasera en morado muy oscuro.
Iba a acolcharlo a mano... pero como me gusta probar cosas nuevas en cada labor que hago, lo he acolchado a máquina. Un acolchado sencillito, siguiendo únicamente las líneas blancas, y con hilo de acolchar a mano en un tono azul degradado.
Aquí podéis ver cómo va quedando:
Y aún queda por poner el bies, que ya tengo la idea y lo estoy preparando. Será mi entretenimiento de esta tarde.